Pureza sin instalación
Ni obras, ni enchufes, ni técnicos. La gravedad y el carbón activo hacen el trabajo que otros resuelven con cuotas y camiones.
Quiénes somos
Somos un equipo pequeño, de España, cansado de ver la misma escena en casas y hoteles: garrafas de plástico esperando al repartidor, cuotas que no se acaban nunca y máquinas de oficina plantadas en cocinas preciosas. Mientras tanto, del grifo salía un agua perfectamente potable a la que solo le sobraban tres cosas: el cloro, el flúor y la desconfianza.
La respuesta llevaba milenios inventada. El ánfora, el objeto con el que el ser humano ha guardado y servido el agua toda su historia, solo necesitaba ponerse al día: acero lacado en lugar de barro, carbón activo en el corazón, roble bajo los pies y la gravedad de siempre haciendo el trabajo. Así nació Damphore.

En qué creemos
Ni obras, ni enchufes, ni técnicos. La gravedad y el carbón activo hacen el trabajo que otros resuelven con cuotas y camiones.
El agua se sirve muchas veces al día: el objeto que la sirve merece estar bien hecho. Acero lacado, roble macizo y ocho colores.
Ni garrafas, ni botellas, ni suscripciones. Se compra una vez, se disfruta cada día y solo se repone el cartucho.
Dónde estamos
Damphore se diseña aquí, mirando a las cocinas, terrazas y hoteles donde el agua forma parte de la vida. Cada unidad se revisa a mano antes de salir: la primera producción se entrega en unos tres meses desde la reserva, numerada y con los cartuchos de su pack.
8
colores
3
packs de filtrado
1
sola compra
0
plástico
